jueves, 3 de septiembre de 2015

UN NIÑO SIRIO, PERIODISMO BUITRE Y ESTÚPIDOS INTERNAUTAS.

Escuché con atención los argumentos periodísticos de todos ustedes. Por supuesto tienen parte de la razón, pero sólo desde el punto de vista de ustedes.
Es verdad que debemos saber para tomar decisiones. También es verdad que el saber necesario en la mayoría de los casos no nos habilita a presionar para que haya cambios. Somos rehenes del poder que hace lo que quiere y del periodismo que cree que informar a cualquier costo sirve.


No me gustó la foto en internet, cuando fue la primera vez que la vi, y cuando vi los noticieros (en Chile donde vivo) mostrando al nene muerto en la playa, en horario central, me gustó menos.

Es indigno para ese niño mostrarlo como icono periodístico de una verdad.
En la tele lo vi con la cara distorsionada, como a los presuntos delincuentes. No distorsionaron su cuerpo, sólo la cara para no reconocerlo.
Recuerdo el impacto que me dio ver a un hombre aplastado por un tanque en alguna de las rebeliones en el gobierno de Alfonsin. Una imagen innecesaria en la tv. Yo era adolescente y vivía en mi Montevideo natal.

También recuerdo la ética de medios de prensa europeos en el último atentado en París, cuando mataban al policía en la calle, la imagen de la persona era distorsionada totalmente. Viendo TV argentina tuve que soportar verlo al pobre hombre herido en el piso, pidiendo por su vida y a uno de los asesinos darle el tiro de gracia. Y no tenemos tiempo a no verlo, las imágenes llegan y con suerte podemos cerrar los ojos ya tarde. Porque cambiar de canal ya resulta tarde también, ya lo vimos.

Quizá estos medios europeos que tuvieron esta ética con este policía, que parece era musulmán, no tengan la misma ética al mostrar casos similares en Medio Oriente, África, etc.

Ustedes, lamentablemente, no entienden que la muerte casi nunca es digna. Y ojo, valoro enormemente el trabajo que hacen, muchas veces arriesgando más de lo que reciben por ello. No soy tonto. Mi pensar depende de los libros, de la prensa, entre otros.

Pero ustedes en estos casos, en pos del derecho a informar, se transforman en buitres de la muerte, dando un espectáculo.

No es verdad que la gente necesite una foto trágica para enterarse, sí es verdad que esa foto, u otras mueven sentimientos profundos, pero no la razón.

Tampoco es verdad que el que se repita, en las mal llamadas redes sociales, sea prueba de algo. Twitter y Facebook están llenos de información falsa, estúpida, inmoral, sin interés, y hay mucho, muchísimo de morbo y de estúpidos que creen que subir una foto de un niño con cáncer y darle LIKE, ayuda y promueve el cambio, muchas veces con la supuesta ayuda del dueño de Facebook donando un dólar por LIKE.

Ellos, los estúpidos en Facebook, nos dicen que depende de nosotros que el niño con cáncer reciba ese dolar, pero sin movernos e ir a ayudar, sin abrir nuestra billetera, porque otro lo va a hacer por el sólo hecho de que yo de un clic. Ustedes, los periodistas no deben ponernos en la misma situación, no está mal que nos impacten emocionalmente cuidando los límites de la dignidad ajena, pero ustedes deben movernos a pensar, a razonar, más que a reaccionar sin sentido y emocionalmente.

Y por último, nosotros (me incluyo porque lo vi y me dí cuenta, a pesar que me dolería igual si no fuera así) nos sentimos impactados como occidentales, no porque fuera un niño en una playa, fue su vestimenta, sus zapatos, sus pantalones cortos como los que usa o ha usado el hijo de cualquiera de nosotros por estos lados. Porque les aseguro que a la mayoría de los que se dicen impactados por esta foto, no se han sentido antes ni se hubiesen sentido impactados por el mismo niño pero con una túnica y ojotas en vez de ropa y zapatos como la que usan nuestros hijos.


Una pena enorme todo.



(Enviado a Jorge Lanata hoy)

sábado, 6 de junio de 2015

La gran estafa que se avecina con las entradas de la Copa América en Chile



La mayoría de las entradas que se han comprado para los partidos de la Copa América 2015 en Chile han sido por internet.  El comprador recibe sus entradas por email (digitales) para imprimir en un papel cualquiera con su propia impresora.

A diferencia de las entradas de Brasil 2014 en que la compra era por internet pero se enviaban las entradas por correo,  o el comprador optaba por retirarlas en Brasil, y las entradas eran impresas con materiales de seguridad para impedir lo más posible la copia. Ahora en Chile, cada chileno sin escrúpulos podrá imprimir todas las veces que quiera su entrada digital y venderla una y mil veces.



Ya se ve venir el caos en los estadios, de cientos o miles de estafados, queriendo entrar con la misma entrada conseguidas de reventa ilegal y copiada varias veces. Los afortunados serán los primeros en llegar a ocupar las bancas, ya que los siguientes que posean la misma entrada, se supone que ya no podrán entrar por haberse invalidado el ticket con el primer hincha que la usó.

¡Y cuidado! No sólo el comprador original puede hacer esta la estafa, también la podrá hacer aquel que compre una entrada de reventa.  Habrá compradores de reventa que recibirán su ticket digital y con el podrán  hacer varias copias impresas para estafar. Incluso se puede hacer copias escanenado el ticket ya impreso con una impresora de hogar, común y corriente.

Aquel que venda sus entradas originales en reventa, pero una sola vez, podrá tener problemas legales si su comprador desea estafar haciendo copias de ellas, ya que los datos del ticket llevarán al dueño original de esas entradas. El problema será muy grande, para compradores y vendedores de buena fe de entradas de reventa, cosa que se sabe es ilegal por más buena fe que se le ponga.

Los estadios se llenarán de personas con entradas copiadas seguramente, cientos de furiosos hinchas en las puertas de cada estadio chileno. Las opciones son dos: dejarlos entrar  hasta que se llenen los estadios hasta el tope, o la represión policial. Cualquiera sea la opción, la imagen del país quedará por el suelo.

 


La verdad es que este método de venta, sin que haya un ticket impreso con detalles de seguridad, es como que cada uno pueda imprimir los billetes de su sueldo, enviados en imagen por email por su patrón laboral.

Y no será fácil encontrar a los culpables, ya que como dije, habrán ticket reproducidos no por su dueño original, sino por algún comprador de reventa inescrupuloso, que dejará los datos del dueño original, para escurrir responsabilidades hacia otro lado.
Por otro lado, habrá quienes modifiquen la barra de códigos y el nombre que aparece en el ticket, dejando perdido todo rastro hacia esa entrada y su dueño.

Ya se están revendiendo entradas por todos lados y seguro ocurrirá igual en las puertas de los estadios en cada partido. Imagínense en la final o semifinal si jugara Chile.
¿Cuántos estadios se revenderán en una final de la roja?

El único control posible que queda es solicitar identificación a la entrada y corroborarla con el nombre impreso en la entrada, igualmente se podría cambiar el nombre como ya dije. Imagínense las horas que llevaría el ingreso de 30.000 o 40.000 hinchas mostrando cada uno su documento de identificación.


Ojalá me equivoque y el caos sea menor, porque lo habrá sin dudas, pero Chile es un país que  desde exporta lanzas a Europa,  hasta da el ejemplo desde arriba de las autoridades del país que hay que hacer lo que sea para conseguir  réditos económicos, sea inmoral, amoral o ilegal. Por lo tanto no es de extrañar que esta Copa América quede en la historia de las copas americanas y no necesariamente porque la roja obtenga el título.


 ES EXTRAÑO QUE SI LA REVENTA DE ENTRADAS SEA ILEGAL, UN MEDIO DE VENTA DE ELLAS SEA UNA EMPRESA ESTABLECIDA EN CHILE QUE PAGA IMPUESTOS Y DEBIERA REGIRSE CON LAS LEYES CHILENAS.




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viernes, 23 de enero de 2015

DENUNCIA POR CONTRATOS COMPULSIVOS SIN AVISO EN RETAIL

El día 8 de enero pasado, al realizar una compra, en la tienda La Polar de Valdivia, con mi tarjeta de crédito de dicha empresa, la cajera me solicita mi número de documento de identidad y mi email, para luego hacerme un registro de huella digital en una máquina de la empresa AUTENTIA – ACEPTA. Al llegar a mi casa me encuentro con un contrato “digital” el que supuestamente yo había aceptado rato antes con la imposición de mi huella digital en aquel aparato en La Polar.


Quiero denunciar por este medio la práctica “oscura” a la que recurren varias empresas de ratail y otras últimamente, ya que he visto el uso de estos aparatos en varios lugares últimamente.  Primero haciendo firmar contratos con este sistema de huellas digitales en sensores digitales de AUTENTIA-ACEPTA sin ser mostrados anteriormente, e incluso como me pasó a mí, sin ni siquiera yo saber que los datos solicitados y el imprimir mi huella en ese lector digital era para aceptar un contrato de una tarjeta de Inversiones La Polar SA. que no había solicitado.

Por otro lado, también denuncio que la empresa Autentia – Acepta está guardando los datos personales (y quién sabe qué más) de todas aquellas personas que utilizan sus lectores de huellas digitales, sin dar aviso alguno. Si uno lee la letra pequeña en los lectores de huellas, indican que uno debe escribir a un email que parece ya no funciona, para solicitar la eliminación de los datos personales, pero la empresa avisa que si se vuelve a usar su lector de huellas, los datos vuelven a guardarse en su banco de datos.

Esta empresa Autentia –Acepta está realizando prácticas poco transparentes en guardar sin permiso los datos personales de las personas, ya que da por implícito que el uso de sus aparatos dan permiso por parte de los usuarios. Claro que los usuarios, como dije antes, ni saben que están aceptando un contrato muchas veces, ni lo que dice el contrato, menos saben que sus datos personales y quién sabe qué más, son guardados por Acepta- Autentia, y sin saber para qué uso.

No entiendo cómo las instituciones del estado que deben fiscalizar, permiten a una empresa digital que sea instrumento de contrataciones cuasi-fraudulentas, ya que se utiliza para contratos compulsivos y sin aviso, contratos sin  leer anteriormente a la firma digital, y la creación de un banco de datos sin autorización expresa de aquellas personas involucradas.

Este sistema digital de “firmar” contratos es muy peligroso, ya que nunca sabremos la totalidad de lo que estamos aceptando al “firmar digitalmente”, y un día nos podremos encontrar con que alguna empresa se adueñe de nuestra casa o de un órgano de nuestro cuerpo, ya que la ética actual de estas empresas así lo hacen pensar.

Prevengo a todos que firmar poniendo la huella digital en un lector de huellas, es muy peligroso,  que las firmas deben ser siempre sobre papel, y sobre lo que está escrito.  Que el poner su dedo en ese aparato siempre y recalco, siempre es para contratar algo, aunque no le digan.
Más vale prevenir.

Denuncias a SERNAC
R2015168201, N°R2015168177, N°R2015168164, N°R2015168158


            

NO LO HAGAS!!!

miércoles, 14 de enero de 2015

CHARLIE O BARBARIE

La muerte de los integrantes de la revista Charlie me resultó mucho más que un atentado a la libertad de expresión.
Fue un ataque al corazón de la cultura occidental moderna, a la libertad, a la vida como la conocemos en occidente.

Estoy indignado por aquellos occidentales o musulmanes que en pleno disfrute de las bondades burguesas de occidente y sus libertades, usen nuestra libertad de expresión para, con paños tibios, no desdeñar y poner pero a estas muertes.


Musulmanes que no tienen la misma fuerza en desvincularse y rechazar en forma contundente y clara el terrorismo islámico. Ese terrorismo islámico que ya forma parte de casi todo el mundo musulmán, matándose entre sí chiítas y suníes como moscas.

En cambio sabemos como países árabes son los que mantienen económicamente a estos terroristas con el dinero del petróleo que nosotros compramos. Por ejemplo, EEUU defiende con su flota a países como Arabia Saudita, con valores del Medioevo y con tiranos a cargo del poder, mientras estos mismos valores antioccidentales (y también valores "antinorteamericanos" paradojicamente) son promovidos por estos tiranos y sus terroristas en el occidente. Occidente también les vende las armas a estos terroristas, a estos países inmorales que matan a su propia población con armas químicas.

Ya quedó claro en muchos países musulmanes que se defiende el ataque a la revista Charlie por burlarse de su profeta. Incluso el ladrón del presidente turco Ardogan lo dijo. Lo que nadie le dice a Ardogan es que si Mahoma estuviera vivo, seguro le cortaría las manos al presidente turco por ladrón.

Estos defensores de la imagen intocable de Mahoma, que en sus países, el propio estado, permiten las ablaciones de clítoris de mujeres, que matan mujeres lapidándolas, que matan a todo aquel que niegue a la religión musulmana, que le disparan a una niña (hoy premio Nobel) que pide la libertad de estudiar para todas las niñas en países musulmanes hundidos en la edad media, ellos nos quieren dar lecciones de moral.

He visto a los fanáticos islamistas de ISIS matando musulmanes iraquíes en fila, ayer a un niño de unos 10 o 12 años matando a dos rusos de un disparo en la nuca. Lo hacen frente a cámaras, demostrando la barbarie al máximo, ya que no tienen moral alguna y ni siquiera ocultan sus crímenes. 

Y es patológico, ya que todo delincuente sabe que al cometer algo no lícito judicialmente o moralmente lo oculta o trata de ocultarlo.
Si su religión les pide realizar estos actos de esta forma patológica, es porque sus enseñanzas religiosas son patológicas, como las sectas occidentales que hemos conocido a lo largo del tiempo.



Los musulmanes que dicen no ser parte de esto, no han demostrado con fuerza que no apoyan estos actos, y esto debe ser porque su cultura religiosa tiene algo que ver en sus valores morales.

Occidente ya pasó por el terrorismo religioso cristiano, los pobladores originarios de América también, y no hace mucho se vivió el fanatismo político con resultados horribles en dictaduras por todo el continente.

Todos aquellos que nos espantamos y estamos en contra ante cualquier acto de terror, sea en México con los estudiantes muertos, sea por las dictaduras, sea por el nazismo, por Stalin, por el sionismo que mantiene en jaque a los palestinos sin importar sexo o edad, también debemos gritar con fuerza que no queremos ni soportaremos que una cultura bárbara nos dicte moral alguna.

En occidente tratamos de educar a nuestros hijos por igual sin importar el sexo en base al respeto de la vida y derechos de todos, y en dónde los problemas por blasfemia o falta al honor los resuelve un poder judicial objetivo y no una corte religiosa obtusa o fanáticos religiosos armados.


En occidente a nuestros propios sicópatas perversos los repudiamos, así que también repudiamos a los sicópatas perversos de todos lados. Es la hora de elegir entre vivir en el siglo XXI o retroceder mil años en nuestra forma de vivir respecto a nuestras libertades y derechos humanos.

(Y aclaro: mi bisabuelo Hassam Ismail era turco otomano, musulmán. Nació en el norte de Grecia, de familia de terratenientes y militares otomanos, hijo de albanesa y se casó con mi bisabuela cristiana y lituana en Uruguay)

domingo, 21 de diciembre de 2014

CONSUMIDORES CONSUMIDOS

Había una época que comprarse un conjunto deportivo Adidas para toda la vida implicaba pagar caro por uno alemán, o lo mismo con un Levi´s de USA o un Philips Holandés o un JVC japonés. Uno compraba calidad asociada al prestigio de una buena marca.


Hoy las clases llamadas media o bajas se endeudan, no para comprar calidad, hoy compran un supuesto prestigio asociado con marcas que venden chucherías de plástico chinas, con supuesta tecnología de punta que queda desactualizada en poco tiempo.



Ni hablar de comprarse un auto que dure toda una vida, herramientas que se hereden, electrodomésticos que duren décadas en perfecto estado, etc. Las cosas se fabrican tan baratas que cuando se rompen es caro mandarlas a arreglar. Ya van quedando menos oficios de reparadores de cosas: zapateros ; relojeros; técnicos para arreglar radios, televisores o la licuadora; sastres de barrio. Ahora compramos y tiramos, tiramos felices porque no pagaremos por un repuesto, pagaremos por algo nuevo. Lo que pareciera es que nadie se da cuenta que se tira cada vez más y se debe comprar más seguido.



Parece que mientras la tecnología avanza, la inteligencia del consumidor no.



Prueba también de ello es la comunicación vía hi tec, que ha demostrado que la gente ha empezado a escribir peor de lo que habla. Y es mucho decir, ya que hasta no hace mucho, el escribir implicaba el esmero de expresarse mejor de lo que se hablaba. Ya está muriendo la ortografía, la gramática, ya hay maestros en primaria que no la corrigen, cada vez son más los universitarios que carecen de ambas. Ya hay países que están eliminando la letra cursiva manuscrita de los planes de estudio porque los niños han perdido toda motricidad respecto a esta escritura. Pero lo peor de los medios masivos como facebook, twitter, y otros, es ver que ya la idea no es comunicar algo con sentido, ya se ve que se escribe mal pero también sin sentido alguno más que el estar presente diciendo algo. Sería como el gritar en un estadio lleno para ser uno más de la masa y sentirse parte.

Hemos llegado a tal punto que ya hay gente que habla utilizando simbología, por ejemplo en vez de sonreír decir "XD".


También ya en vez de escribir se ha empezado a usar nuevos "jeroglíficos" llamados emoticones.



Pareciera que la tecnología, mientras ayuda a algunos a mejorar su vida, sus capacidades físicas o intelectuales, a una masa grande los está alejando cada vez más de un lenguaje complejo que haga que sus conexiones neuronales aumenten en vez de disminuir

Esta masa ya no sólo ha dejado de leer textos complejos como un libro o un trabajo científico, también está perdiendo capacidad de comunicarse al usar cada vez menos lenguaje y limitándose a menos palabras e ideas. Están involucionando.

jueves, 16 de octubre de 2014

Sirios y Uruguayos campeones de América y del Mundo

 

Como dice el título dice uno de los himnos del fútbol uruguayo. Otro dice que los de afuera son de palo, pero esta vez supimos cumplir y los de afuera no son de palo.



Soy bisnieto de un musulmán hijo de terratenientes tabacaleros, un europeo macedonio que formó parte de la oficialidad del ejército otomano en la primera guerra mundial. Habiendo terminado la guerra, formada una Turquía “moderna” y por temas políticos, mi bisabuelo terminó huyendo a Montevideo en plena crisis mundial del 29. A los pocos años se casó con mi bisabuela lituana, granjera que emigró a América con una esperanza, quizá, de riqueza y mejor vivir.

Soy hijo de un chileno, que a fines de los 60´ encontró el amor en Uruguay y se quedó.

Nací y viví en el Cerro, La Villa Cosmópolis, rodeado de extranjeros e hijos de extranjeros. Pepe el almacenero gallego, su hijo jugaba conmigo. La vecina de al lado descendiente de canarios, o Yarife, la otra almacenera del barrio siria-libanesa. Los lituanos que pululaban casi a uno por cuadra con su club y su iglesia propia; los rusos de la calle Río de Janeiro casi Francia; los griegos, su club y un gran amigo de mi abuelo materno; Paula, mi compañera de colegio nieta de yugoslavos; Maurico, otro compañero de clase y judío; vecinos descendientes afros; descendientes de guaraníes; mi bisabuela Ita, descendiente de griegos mestizados con indígenas argentinos de Entre Ríos y que vivía a la vuelta de mi casa; los armenios de la esquina; los Nikitchenko, unos rubios enormes que sus hijos, también enormes, eran basquetbolistas de Verdirojo; los tanos de la bodega de vinos Lingerie y los vascos de la otra Bodega Aguerre. O los yanquis que trajeron el frigorífico Swift al Cerro y que frente hicieron un hermoso campo de golf. En ese frigorífico se formó como sindicalista mi abuelo materno, siendo años después fundador de la primera central de trabajadores en Uruguay.

Salgado, Ismail, Mikalaukaite, Balzami, Maresca, Arizabalo son mis apellidos, de mis abuelos y de mis primos uruguayos. Todos mezclados, unos rubios, otros castaños, otros morochos.

Se dice que los uruguayos somos descendientes de los barcos, y no es por negar los ancestros charrúas, guaraníes, guenoas, chanáes y otros que no sobrevivieron por su reducida cantidad, por enfermedades y por un tristemente conocido genocida de apellido Rivera, que mataba cumpliendo órdenes del Estado. Sin dudas hay muchos descendientes, principalmente, de guaraníes en Uruguay, pero entre la primera guerra mundial y la segunda, la población creció el doble y básicamente por inmigrantes europeos desde Portugal a Rusia, y por gente de medio oriente.

Por supuesto que hoy ya casi no hay almaceneros gallegos y sí taiwaneses o chinos.Todo cambia, así es, menos ese sentir uruguayo de recibir al extranjero como a uno más.

En estos días me he sentido muy orgulloso de mi pueblo uruguayo: es que llegaron cinco familias sirias con unos treinta y tres hijos. No sé si hubo algún arreglo o sencillamente es casualidad, pero al igual que los primeros 33 orientales y su cruzada independentista – debo aclarar que no eran realmente 33 ni todos orientales de la Banda Oriental o la Provincia Oriental, ya que habían guaraníes, porteños de Buenos Aires y vaya a saber que más- ahora llegaron 33 niños, tampoco orientales del Uruguay, pero que lo serán muy pronto. Seguramente se casarán con uruguayos y tendrán hijos más uruguayos que sirios, como sucedió antes con los armenios, rusos o lituanos, o los sirio-libaneses…¡ y todos!

Me siento orgulloso que hoy los de afuera no sean de palo, que ese grito haya quedado en Maracaná en el 50, donde un grupito de uruguayos rodeado de doscientos mil brasileros jugaron al fútbol con orgullo. Esa misma pelota del Maracanazo que hoy se le regaló a los niños sirios que jugaban entre la muerte y el dolor, allá muy lejos, tan lejos que se suele mirar para otro lado.

 

Esa pelota de un deporte tan extranjero y tan uruguayo como cada uruguayo, como el mate guaraní con el termo bajo el brazo y de alpargatas, o con la camiseta de Peñarol o Nacional –y por qué no de Rampla, Cerro, Defensor, Bella Vista o cualquier otro- en cualquier rincón del mundo.

Orgulloso de esa gente que salió a la calle a recibir con banderas y carteles, niños, adultos, ancianos saludando y sonriendo al pasar en un ómnibus los nuevos integrantes de la familia uruguaya.


Orgulloso a la distancia, porque hoy, como mis antepasados y como muchos uruguayos migrantes en estos momentos, lo veo desde afuera y no me siento de palo, todo lo contrario. En parte volví a uno de mis orígenes del otro lado de la cordillera, en el sur chileno, pero no es lo mismo. Fui muy bien recibido, no tengo quejas respecto a eso, pero acá no hay escuela de Varela, acá la educación es un bien de consumo –dicho por el anterior presidente-, se segrega, se clasifica a la gente, y uno se siente apretujado de corazón al ver estas cosas todos los días en este bello y enormemente rico Chile.

Por eso mi orgullo me inflama el pecho al ver que ese pequeñito país entre dos gigantes, un país sin riquezas materiales, pero que ha dado el ejemplo una y mil veces, ustedes han recibido a estos refugiados como a los campeones de América del 2011, o a los casi campeones del mundo del 2010, o a los campeones del 50 que dijeron que los de afuera son de palo, pero debo agregar que para un uruguayo eso sólo es válido en el fútbol.


 

viernes, 5 de septiembre de 2014

INVOLUCIÓN

Hace siete años llegué a Chile y quedé impactado por la gran cantidad de escuelas de lenguaje. Pensé en lo bueno que era que el estado apoyara la educación de niños con discapacidades auditivas y del habla (sordo-mudos y otros).
Al tiempo me enteré que era para niños "normales" que no hablaban bien. 
Un día tuve la oportunidad de conocer a un niño de estos, con unos 5 años de edad. Hablaba con sonidos guturales, similares a un niño cuando comienza a hablar. Su abuelo, quien cuidaba al niño muchas horas al día, hablaba muy mal el español. Hablaba espeso, como diríamos muchos: hablaba con una papa en la boca.
Y sí, en Chile muchos niños deben ir a aprender a hablar castellano en escuelas especiales porque sus familias lo hablan muy mal o sencillamente no hablan con sus hijos pequeños. Esto último evidencia el gran retraso en lenguaje de esos niños y luego de adultos.

También ya se ha perdido la capacidad de escribir cifras en este país. Lo he visto en muchas oportunidades que no saben escribirlas o leerlas en la televisión, supuestamente gente con estudios universitarios en periodismo. Ni hablar a nivel popular.
El deterioro intelectual y educacional es tremendo en general. Gente que sólo escribe con códigos subculturales copiando los sonidos del mal hablar, sin saber poner puntuación alguna, escribiendo mal y de corrido. 

Y ahora "tuiter" exige escribir frases cortas, eliminando del todo la diversidad del lenguaje bien hablado y escrito de miles de palabras diferentes a 144 caracteres.

Muchos ya no se comunican, emiten sonidos guturales. ¿Involución?